No hay duda que el personaje va encontrando un rasgo de libertad cada vez mayor a medida que va enredando los gustos. Mientras en un tiempo pensaba que siempre sería mejor alguien que un libro, ahora es todo lo contrario, aunque la felicidad total es reunirlos a ambos.
Nota en servilleta que apareció arrugada y tachada en una carpeta de mis papeles.